El Citroën Berlingo se ofrece en dos longitudes de carrocería, M y XL, y la elección no depende únicamente de si se necesitan cinco o siete plazas. La diferencia de tamaño tiene consecuencias directas sobre el maletero, la capacidad para transportar objetos y la facilidad de maniobra. La versión M mide unos 4,40 metros, mientras que la XL llega a 4,76 metros, es decir, aproximadamente 35 centímetros más.

Berlingo M, suficiente para cinco y más fácil de manejar

Para una familia, o para que los trabajadores de una empresa, que utilizan habitualmente cinco plazas, la Berlingo M suele ser la opción más lógica. Tiene un habitáculo muy amplio y conserva una longitud exterior razonable para utilizarla a diario, aparcar en ciudad o moverse por calles estrechas. Sus tres asientos individuales de la segunda fila pueden plegarse de forma independiente, por lo que el espacio se adapta con facilidad cuando hay que transportar algo voluminoso.

La diferencia de tamaño tampoco significa que la M tenga un maletero pequeño. Dependiendo de la configuración y de la versión, ofrece un espacio de carga muy generoso. La ventaja de la XL aparece cuando esos litros adicionales dejan de ser una cuestión de comodidad y pasan a resultar necesarios.

Por eso, para cinco personas que hacen un uso cotidiano normal, llevan compras, maletas o equipaje de vacaciones sin necesidades especialmente grandes, la M tiene más sentido. Es suficientemente espaciosa sin añadir 35 centímetros de carrocería que quizá se utilicen pocas veces.

Berlingo XL, cuando el espacio empieza a ser una necesidad

La XL cobra sentido por dos motivos diferentes. El primero es evidente ya que puede incorporar una tercera fila y alcanzar las siete plazas. El segundo es menos evidente y probablemente más importante para muchas familias, o trabajadores, pues incluso utilizando solo cinco plazas, ofrece mucho más espacio para el equipaje.

En la XL de cinco plazas, el volumen del maletero puede alcanzar unos 850 litros en determinadas configuraciones. Si se utilizan las siete plazas, el espacio disponible detrás de la tercera fila se reduce considerablemente, pero los dos asientos adicionales pueden desplazarse longitudinalmente para repartir mejor el espacio entre pasajeros y equipaje. Citroën cifra actualmente la longitud de carga detrás de la segunda fila en 1.350 mm en la XL, frente a 1.000 mm en la M.

Esto hace que la XL sea especialmente interesante para quien viaja frecuentemente con mucho equipaje, transporta bicicletas, material deportivo, objetos voluminosos o necesita llevar a seis o siete personas de vez en cuando.

¿Y si las siete plazas solo se utilizan ocasionalmente?

Aquí está probablemente la decisión más difícil. Si se necesitan siete plazas una vez al año, comprar la XL puede parecer excesivo. Pero hay una particularidad interesante, los dos asientos de la tercera fila son desmontables y, en la XL, además pueden desplazarse longitudinalmente. Al retirarlos, la capacidad de carga aumenta enormemente.

Por tanto, la XL no debería verse simplemente como la Berlingo para siete personas. También es una Berlingo para quien quiere disponer de un enorme espacio de carga y tener la posibilidad de convertirlo ocasionalmente en un vehículo de siete plazas.

En definitiva, la Berlingo M tiene sentido cuando cinco plazas y un buen maletero son suficientes y se valora especialmente no llevar un vehículo más grande de lo necesario. La XL empieza a justificar sus 35 centímetros adicionales cuando el volumen de equipaje es importante, se transportan objetos grandes o las siete plazas tienen un uso real. Si esas necesidades aparecen con frecuencia, la longitud adicional deja de ser un inconveniente y se convierte precisamente en la principal razón para elegirla.

Published On: septiembre 4th, 2026 / Categories: Alquiler de furgonetas /