Cuando llega la época estival, es habitual que se coja más el coche para ir a la playa, a la piscina, para irse de vacaciones o directamente para disfrutar de lugares, tales como terrazas o espacios naturales. Y esto nos lleva a recordar desde Rent Vallés, nuestra empresa de rent a car, que es importante saber cuál es el calzado que está absolutamente prohibido para conducir durante el verano.

¿No sabes cuál es? Pues toma nota, porque te lo indicamos a continuación:

  • Cuando aprieta el calor, es habitual que muchas personas opten por llevar aquellas, pues les permiten que sus pies estén al aire libre y no suden, o bien porque directamente son la mejor opción para ir a la piscina o a la playa. Pues bien, según la DGT, este tipo de calzado no se puede utilizar para conducir, pues tiene poca sujeción, hace que el pie ‘baile’ e incluso porque puede quedar atrapado en los pedales.
  • Zapatos de tacón. El hecho de que el verano sea sinónimo de descanso, vacaciones y fiestas, trae consigo que muchas mujeres, fundamentalmente, opten por lucir este calzado. Pero tampoco se puede llevar un coche luciendo aquel. La razón fundamental es que se puede enganchar el tacón en la alfombrilla, pero también porque no permite controlar adecuadamente los pedales.
  • Igualmente, tampoco está permitido ponerse al volante llevando estas. Se considera que las mismas no hacen que el pie esté perfectamente sujeto y que no tienen demasiada fijación.

En líneas generales, estas son las tres modalidades de calzado que están prohibidas a la hora de llevar un coche. Pero no son las únicas. Tampoco se puede hacerlo llevando puesto un zapato que sea de suela resbaladiza o unas botas de montaña, para quienes trabajan al aire libre o hacen excursiones al campo. Estas últimas no son adecuadas para conducir porque son pesadas y, sobre todo, porque restan sensibilidad a la hora de pisar cualquier pedal.

Ten presente, además, que, si conduces llevando calzado prohibido y te detiene un agente, es muy probable que te vaya a multar. Y las sanciones rondan los 80 euros.

Así que, por tu seguridad y para evitar cometer una infracción, este verano luce un calzado que haga que tu pie esté sujeto, que te permita tener el control adecuado de los pedales y que no posea una suela resbaladiza. Es más, lo recomendable es que posea cordones o autocierre.